VERDI y su Requiem. Inolvidable experiencia

Ayer cumplí un sueño: cantar la Misa de Requiem de VERDI, y encima de un escenario magnífico, el Auditorio Nacional de Madrid, con un director de los grandes, Thomas Sanderling, y elenco de solistas de altura (Laura Vila, Andres Veramendi y Marc Pujol) junto a la orquesta Santa Cecilia y el coro Excelentia. 

Una vez más vuelve a darme satisfacciones mi querido y admirado compositor fetiche. Con su música me siento “como en casa”. Disfruté con las sutilezas de sus pianissimi, con los exagerados contrastes de las indicaciones a veces de fffff de sus tutti orquestales. Con el drama…siempre el drama, que me acompaña allá donde vaya, sobretodo presente en sus graves notas finales.

Es la vehemencia de esta música lo que me hizo sentir la muerte como una realidad cercana, algo que está ahí, que sabes que llegará, lo sabes…pero aún así, VERDI insiste en hacerme cantar una y otra vez “salvamé”… “Liberame”. Más que una plegaria hay momentos donde se convierte en un mandato, una orden.